¿Cómo preparar el matcha perfecto?
En tu chawan (nuestro bowl de vidrio), añade 1,2 o hasta 3 gramo de matcha. Te recomendamos medir las cantidades con nuestra cuchara gramera que mide los gramos exactos. Puedes encontrarla aquí
Para una textura suave y sin grumos, recomendamos tamizar el matcha con el colador antes de usarlo.
Elige recipiente suficientemente amplio como para permitir un buen movimiento al batir. Esto hará que el matcha se mezcle de forma uniforme, logrando una textura espumosa y un sabor más balanceado.
Agrega 60 ml de agua a 80 °C.
Evita el agua hirviendo: puede alterar el sabor y dañar los nutrientes del matcha. Si prefieres una versión fría, puedes usar agua helada sin problema.
La temperatura ideal conserva intactos los antioxidantes y las catequinas que del matcha.
Con el batidor de bambú (chasen), mezcla enérgicamente en un patrón de zigzag o forma de “W” durante 30 a 40 segundos, hasta formar una capa de espuma.
Este método tradicional asegura que el matcha se integre a la perfección, logrando su icónica textura cremosa.
Agrega con cuidado el resto del líquido (200 ml aprox.): agua, leche o bebida vegetal más hielo. Nuestra recomendación es la leche de avena o coco.
Puedes endulzar con jarabe de agave, syrup, fruta o esencias. ¡Como más te guste!
Vierte lentamente para no romper la espuma.
En la ceremonia del matcha, la espuma es símbolo de calidad. La técnica lo es todo.
Una vez que dominas la base, las posibilidades y combinaciones son infinitas.

